El Director de “Y tu mamá también” y “Gravity”  tardó 12 años para terminar Roma, la obra que es testimonio personal de los recuerdos de su infancia y las mujeres que le dieron forma.

 

La película es filmada en blanco y negro, lo que hace más áspera la crudeza de la historia, y  retrata una coyuntura histórica en la ciudad de México, desgarrada por las protestas estudiantiles que sucedieron en el convulsionado México de 1971.

 

Inspirada en la infancia de Cuarón, el largometraje no para de cosechar elogios como una metáfora del país y de su historia.

 

Hasta el momento, el filme ha sido galardonado con el León de Oro de Venecia, así como el título de Mejor Película y Mejor Dirección de Fotografía otorgado por el Círculo de Críticos de Cine de Nueva York

 

El pasado 6 de enero ganó dos Globos de Oro por mejor dirección y mejor película extranjera, además de contar con 7 nominaciones en la edición 72 de los premios británicos de cine BAFTA, considerados los premios más importantes antes de los Oscar de Hollywood, donde Cuarón ya fue galardonado con el premio a mejor director en 2014.

 

Durante una plática que ofreció el pasado 17 de diciembre en la Cineteca Nacional, Alfonso Cuarón, manifestó su orgullo de que el filme rompiera paradigmas y abriera la discusión en torno a la exhibición en plataformas de streaming como en las salas de cine.

 

Durante su platica, reconoció que al tratarse de una producción de Netflix se le cerraron muchas puertas a la película, sin embargo agradeció a Netflix por haber flexibilizado sus modelos de exhibición para darle distribución en salas de cine. Además, resaltó que las plataformas no le quitan negocio a las salas, ya que hubo salas abarrotadas para ver el filme.

 

Asimismo, aseguró que Netflix es una plataforma que está creando diversidad por medio de contenidos locales en los más de 190 países en los que tiene presencia.

 

Es por ello que Roma se está convirtiendo en un parteaguas de este modelo de exhibición, que algunos en la industria cinematográfica ya llaman “efecto Roma” o por lo menos está abriendo la discusión sobre tema, aunado a que el filme podría hacer historia en la próxima entrega del Oscar, al convertirse en la primer película en español en ser nominada y resultar ganadora en categorías como Lengua Extranjera y Mejor Película.

 

Por otro lado, Yalitza Aparicio, protagonista de Roma y debutante actriz indígena, generó un gran impacto, ya que  críticos de cine se han volcado hacia la gran calidad histriónica de esta mujer de la etnia mixteca que nunca antes había actuado, lo que dotó de un realismo dramático a la historia.

 

Se trata de una maestra de un jardín de niños en una localidad rural del estado sureño de Oaxaca, uno de los más pobres del país y cuya madre fue una mucama.

 

Yalitza “encarna todas las emociones pronunciando apenas unas cuantas palabras. No tiene sitio en la conversación, pero sus silencios lo dicen todo”, señaló el escritor Jesús Silva-Herzog.

 

La joven, que llegó a romper los estereotipos en la industria cinematográfica, donde en el pasado los indígenas eran representados por personas de piel blanca oscurecida con maquillaje, es elogiada por mostrar una capacidad “magistral” pese a ser una debutante.

 

Es por ello que en la actualidad su nombre aparece por todos lados y no era de esperarse que la revista Vogue, especializada en modas y tendencias, enmarcara su portada con el  rostro de la oaxaqueña en un delicado vestido de la marca Dior, quien para ellos se ha revelado como una inesperada promesa del cine.

Yalitzia Aparicio encontró en Roma la oportunidad de mostrar al mundo una fracción de su cultura y sus raíces, además de romper con los paradigmas de que solamente personas con cierto perfil pueden aspirar a estar en una película o estar en una portada de revista, y de esta manera mostrar la belleza de México al mundo a través de sus ojos y su piel.

 

A pesar de que detractores han criticado el look de la oaxaqueña por su color de piel y rasgos físicos, Aparicio levanta la mano por esa mayoría que es vista como minoría en México y es una excelente representación de las raíces mexicanas.