En pleno siglo XXI se sigue considerando que la participación de las mujeres en la industria cinematográfica ha sido más acotada que la de los hombres a pesar de que sus aportes han sido igual o hasta más significativos, convirtiéndose incluso en pioneras o logrando hitos en la industria del séptimo arte antes que muchos hombres a los que sí se les ha otorgado reconocimiento internacional.

Podría pensarse que el “discurso de moda” que proclama igualdad de género o el repentino despunte del feminismo han mejorado las condiciones de las mujeres en la industria, sin embargo, los hechos nos dicen lo contrario: estrellas de Hollywood como Rooney Mara, Jennifer Lawrence y Meryl Streep, han denunciado públicamente que ganan menos que sus coestrellas varones, a pesar de que muchas veces son ellas las que se llevan las nominaciones, los premios y hasta un mayor reconocimiento por parte del público.

Y ni hablar de las escasas (por no decir casi nulas) incursiones femininas en la dirección cinematográfica y en el llamado cine de autor. Apenas este año Sofía Coppola se convirtió en la segunda mujer en ganar una Palma de Oro en Cannes, uno de los certámenes más famosos y reconocidos en el mundo.

En este contexto, nosotros te presentamos a dos mujeres que han marcado las pautas del llamado séptimo arte y que han sido confinadas al olvido (o han reducido su obra y figura al título de: “amante de…”), a las cuales apenas hace unos años se les ha dado la oportunidad de ser admiradas y/o criticadas por su trabajo y no por su género.

ALICE GUY-BLACHÉ

Alice Guy, fue la primera en entender y explorar el potencial del cinematógrafo como herramienta para expresar, comunicar y crear, más allá del interés científico que tenían sobre el innovador aparato personajes como los hermanos Lumière y Albert Einstein. En abril de 1896, Guy dirigió “El hada de las coles”, la primera película que duró más de un minuto y que uso trucos visuales en imágenes en movimiento y el montaje. Durante décadas trabajó entre Francia y Estados Unidos y durante su vida realizó casi 1,000 películas, pero desde la década de los 40’s su nombre desapareció de la historia del cine.

ALICE GUY-BLACHÉ

Guy había hecho teatro de ficción y sabía el arte de contar historias; en 1906 rodó la primera superproducción de la historia del cine: “La pasión o la vida de Cristo”, cinta de 30 minutos en los que se usaron 25 decorados y más de 300 extras con exteriores en el bosque de Fontainebleau. Los libros de historia del cine redujeron sus méritos a secretaria, “posible amante de León Gaumont”, algunos más adjudicaron la autoría de sus filmes a sus directores de fotografía.

LENI RIEFENSTAHL 

Fotógrafa, buza y bailarina, la historia la condenó con el mote de “la amante de Hitler”. Despreciada por considererla una cómplice más del Führer, su trabajo fue desdeñado por el contenido y los temas que abordó; “El triunfo de la voluntad”, “Olympia” y “Tierra baja”, fueron 3 filmes que la consagraron no sólo como la cineasta, y gran ideóloga, del nacionalsocialismo, sino como una de las mujeres documentalistas en la historia del cine; cabe destacar que los registros técnicos de sus filmaciones la señalan como la primera cineasta a la que se le ocurrió cavar un hoyo en la tierra para filmar a nivel de piso o subirse a un árbol para tener perspectiva en alto, revolucionando los planos y perspectivas en el cine. Como actriz alternó con Murnau, Josef von Stenberg y Marlene Dietrich.

Leni Riefenstahl y el camarógrafo Walter Frentz filmando las Olimpiadas de Berlín 1936.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, y ya con más de sesenta años, realizó excelentes reportajes documentales dedicados a la tribu de los Nuba en África que se creía extinta desde los años 20’s.

“WOMEN IN FILM” Y EL PANORAMA DE LAS MUJERES EN EL CINE ACTUAL

Fundada en 1973, Women in Film, es una organización dedicada a promover la igualdad de oportunidades para las mujeres, alentar sus proyectos creativos, promover y ofrecer una oferta educativa que amplíe y mejore la representación femenina en todos los medios globales de comunicación visual, principalmente, en el cine y la televisión. WIF proporciona becas, subvenciones y fondos de postproducción para películas realizadas por mujeres.

Actualmente, la fundación tiene presencia en más de 20 países entre los que se encuentra México, quien se adhirió a la iniciativa en el 2002, siendo el primer país latinoamericano en hacerlo.

Pero, ¿qué perspectiva tenemos en nuestro país en materia de género y cine? Una no muy alentadora: según datos de INMUJERES y de Debra Zimmerman, directora ejecutiva de Women Make Movies, el 42% de los profesionales de la industria cinematográfica son mujeres, pero existe una evidente discriminación que impide que tengan acceso a los recursos en la misma medida que los hombres.

Si bien existen muchas críticas hacia los contenidos y parámetros sectarios que terminaron con la Época de Oro del cine nacional, y han condenado a nuestro cine a una magra producción gris, los recursos de FOPROCINE y FIDECINE, sólo por mencionar algunos de los órganos más importantes de financiamiento, continúan concentrándose en proyectos liderados por hombres. Entre 1998 y 2016, los proyectos de mujeres directoras recibieron solamente el 18.6% del apoyo económico mientras que el entregado a hombres directores fue del 81.3% de dichos fondos.

Ciertamente, hay mucho trabajo por hacer en nuestro país (y en el mundo) en cultura y perspectiva de género… y no sólo en lo que respecta al universo artístico cultural.

 

FUENTES

Kaplan, Enn (EEUU, 1988) “Woman and Film: both sides of the camera”, Psychology Press.

Belinchón, Gregorio (Madrid, 2017) “Alice Guy Blaché, la pionera del cine sale del olvido” en Diario El País.

https://elpais.com/cultura/2017/03/26/actualidad/1490534401_520954.html

Cacho, Lydia (México, 2013) “Mujeres en el cine mexicano” en Vanguardia MX

http://www.vanguardia.com.mx/articulo/mujeres-en-el-cine-mexicano